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sábado, 22 de noviembre de 2014

Garantismo educativo. Video muestra a un alumno golpeando a un profesor y todo pasa como si nada

Tal como esta noticia en la que los diarios dan cuenta de que un alumno agredió a un profesor y no fue sancionado, ya estamos acostumbrados, sobre todo los que somos docentes, a escenas mas o menos parecidas, donde los alumnos comenten faltas gravísimas y no son sancionados, o tienen sanciones tan leves que de ninguna manera corrigen o ejemplifican. Vean el video y luego mi reflexión sobre el tema. Los invito a opinar.
Por. Lic. Eduardo Cattaneo
profesor@eduardocattaneo.com
El Garantismo es un ideologia jurídica, mas allá de que algún experto me pueda corregir la palabra ideología diciendo que en realidad es una doctrina, que bajo la supuesta defensa de los derechos fundamentales de los individuos termina con un resultado que, queremos creer, no es el buscado. Este resultado es que los culpables son disculpados, que la sociedad es la responsable de empujar al delito a sus miembros y que, por lo  tanto, los delincuentes no pagan sus culpas ya que, en definitiva, no tienen culpas. En resumen: la anomia mas lisa y llana.
Este espíritu se ha trasladado a la educación, todos los docentes hemos sido testigos de faltas graves por parte de los alumnos que terminan sin castigos o con castigos irrisorios, y es que el mismo concepto de castigo se cuestiona hoy en día. Lo mas grave de todo es que habiendo directivos dispuestos a educar con firmeza, también conocemos casos en los que, habiéndose  sancionado adecuadamente a los alumnos, el gobierno educativo, o la justicia, ordenan a los responsables de las escuelas que den marcha atrás con sus medidas, lo cual es mas nocivo aun ya que implica mostrar a los alumnos un mal ejemplo, dejando la puerta abierta para que otros cometan faltas similares pensando que no serán sancionados.
Estoy totalmente de acuerdo en que no debemos educar por el miedo, que es mejor enseñar a los alumnos y a los hijos a obedecer las reglas por amor antes que por temor, pero en ocasiones es necesario sancionar a quien comete una falta ya que, habiendo demostrado que no es capaz de  ajustarse a las reglas por amor, los responsables, por amor al alumno desobediente de las normas, y por amor a los que miran transcurrir los hechos,  debe  poner fin a los actos reprobables, y dar ejemplo al resto.
Si no podemos dar vuelta esta situación, estaremos favoreciendo el nacimiento de futuros delincuentes, a los que trataremos luego según los principios del Garantismo, y tendremos, como sucede hoy en día, los espacios públicos en manos de  los delincuentes y la gente respetuosa del orden encerrada en sus casas bajo cuatro llaves. 
Me dirijo en un ruego a  las autoridades educativas y a los responsables de administrar justicia y les pido: por favor, no sigamos en este camino, estamos condicionando negativamete el futuro de nuestros hijos.

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